Sunday, June 20, 2004

SIN PALABRAS

Cuantas veces ocurre que ante algún acontecimiento que produce la ruptura de lo cotidiano, se realizan actitudes al solo efecto de disimular la realidad. Ese acto que se lleva a cabo para ocultar lo desagradable que nos molesta diariamente, si lo ponemos en practica ante un tercero que se hace presente con previo aviso, lleva implícito un sentido inmoral de estafa, de engaño no solo para aquel que lo planifica sino para quien esta destinado.
Se viste de apariencia una verdad momentánea. Despilfarro de energía física, de dinero que no hay pero que se consigue. Compromisos contraídos a largo plazo, solo para la exhibición de unas horas.
Algunas veces las modificaciones quedan permanentes, pero el objetivo no era ese.
Pero no nos asustemos por que lo relatado no ocurre solo a nivel familiar, este fenómeno se desplaza a lo institucional en muchas oportunidades.
Es dable ver que en algunas empresas cuando el "capo" máximo se hace presente por algún evento, comienza un movimiento de engranajes al solo fin de dar una determinada apariencia disimulando aquello que produce insatisfacción.
En estos casos que se pretende? evitar la vergüenza por el deterioro, tapar la desprolijidad laboral, la ineficiencia de los funcionarios a cargo, el caudal de problemas sin resolver o el cúmulo de quejas y quejas de quienes son consumidores del producto que provee esa empresa.
Porque puede ocurrir que dicho funcionario por estar centrado en su tarea especifica y no ser itinerante desconozca la realidad y aprovechando esa situación se especule. O por el contrario sea cómplice.
También puede suceder que los presupuestos asignados para esos trabajos sean puntualmente entregados y se pierdan en el camino y aparezcan en el momento justo.
Puede plantearse la hipótesis que el presupuesto se destina a otros menesteres, ¿pero a cuales? Por que el material de trabajo es reducido al mínimo indispensable -cuando lo hay-, las condiciones ambientales no son las mejores, y, etc, etc.
Entonces la pregunta seria, ¿a quien se pretende engañar, perjudicar y estafar con esa farsa? ¿Cuál es el objetivo? el funcionario , el usuario o el empleado raso. Yo creo que al primero aunque en definitiva redunde en todos. Porque mostrar que todo este bien conlleva no a reajustar nada, para que todo siga igual. Y si nada cambia ¿quién se beneficia?.Las casualidades no existen.

·Lavada DE Cara a los edificios de ENTEL cuando se acercaba la visita de algún funcionario

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