MI PUENTE, TU PUENTE, NUESTRO PUENTE
La creatividad puede llegar a puntos insospechados cuando hay impulsó y ganas.
Con motivo del 74´ aniversario del Puente Nicolás Avellaneda, el Director de este Periódico tuvo la entusiasta iniciativa y original idea de convocar a los vecinos a festejar el cumpleaños compartiendo una gigantesca torta.
Transportada desde la redacción hasta el pie del puente al ritmo de los sonidos que la bulliciosa banda le regalaba, la escolta que los colores xeneises le dispensaban y entre los ojos expectantes de los presentes, todo era alegría, algarabía.
El puente también reía y les guiñaba un ojo contento por la travesura.
Pero al caer la tarde el puente quedo solo. Cada uno de los presentes regreso a los suyo y nadie recordó después el motivo real que los había reunido.
Por que el verdadero móvil de la reunión no era solo el festejo, tenia una causa mayor que quizá no todos lo tenían claro, y ese motivo era rescatar al viejo puente de la agonía que inevitablemente le llevara a la muerte.
Como todo lo que se tiene cotidianamente presente, no se valora hasta el momento de su perdida, por eso ocurre la desidia, el desinterés que muestran los vecinos por su restauración. Como si fuera imposible que el coloso se derrumbe alguna vez.
Coloso valorado internacionalmente como símbolo de Buenos Aires, catálogos turísticos, postales que llevan su imagen a través de los mares. La argentina es Obelisco, Diagonal, Tango, Gardel y La Boca con su calle Caminito y su viejo puente.
Al igual que Mar del Plata ,dejaría de ser la misma sin su faro, sin sus lobos marinos, La Boca perdería su atractivo sin su puente.
¿Cuántos romances habrán empezado o finalizado a su sombra, cuantos recuerdos guardaran los mas veteranos, cuantas anécdotas? OH! si el puente hablara cuantos secretos develaría! Por que él es parte de su pueblo , de sus vidas, de sus alegrías, de sus tristezas.
Las veces que habrá vibrado al eco de un gooooool.....,las veces que habrá llorado la perdida de un campeonato un minuto antes del silbato final.
En cada pedacito de torta estaba un trozo del viejo puente. Si unimos todos los esfuerzos en pos de su reparación seguramente la misma se lograra y no quedara en el deseo de unos pocos. El puntapié esta dado solo falta pasar la pelota de pie en pie, o mejor dicho el pincel o la herramienta de mano en mano.
Ojala el 75 aniversario tengo un doble sentido de festejo, los taitantos años del querido puente y la culminación de la tarea comunitaria que hizo posible el logro del proyecto.
Concientización del precario estado del Puente Avellaneda localizado en el barrio de la Boca.
0 Comments:
Post a Comment
<< Home