CARTA ABIERTA AL DR. RAUL ALFONSIN
Estimado Dr.
De mi consideración:
El día 10-12-87, se cumplirán cuatro años que este país, en el que habito, transita por el camino de la democracia. Sistema que cuesta aprender, luego de haber recibido todas las matrices de aprendizaje impartidas por el autoritarismo, del que ni usted ni yo escapamos.
Camino este que presenta escollos, por los cambios que opera en nuestra cotidianeidad. Y los miedos básicos, que son la balanza de nuestro psiquismo; compiten en sus fuerzas operando la resistencia al cambio.
Esa resistencia al cambio, que nos hace sentir cómodos en lo viejo, auque no sirva, pero que es lo seguro y conocido. Y hace sentir temor a lo desconocido que nos puede atacar, por ser justamente nuevo.
Este sistema nuevo para nosotros da la posibilidad de conocernos mejor. El dialogo que surge a diario confrontando ideales distintos puede converger sin agresión y luego volver a dividir, y así hasta el infinito aceptando al otro como es. Sistema que nos permite elegir, emitir opinión "buena o mala pero mía"como dice LERNER.
Pero en ese elegir siento que me encuentro frustrada y le cuento por que:
Soy madre de dos hijos varones de 11 y 15 anos respectivamente; Eso significa que en poco tiempo el mayor de ellos será convocado al servicio militar.
Y justamente por ahí pasa mi frustración, ellos como tantos otros no tendrán opción a elegir. Deben aceptar si o si. Salvo que la providencia los ubique ente los elegidos del bendito "numero bajo".
Por suerte son sanos y fuertes, no escapan al APTO.
¿Qué pasa Sr. Presidente?
¿Por qué no puede cumplir con su intención de abolir la obligatoriedad a la convocatoria?
Tenga en cuenta que no hablo que no quiere, hablo que no puede.
Tampoco digo promesa, sino intención y esto a causa que creo que las intenciones de hacerlo efectivo le sobran.
¿por qué no un plebiscito?
¿Por qué no un proyecto al Congreso?
¿Por qué no una prueba temporaria para ver los resultados?
Creo, que parte de nuestros compatriotas optarían por ello y con gusto elegirían incorporarse.
¿Acaso quien ingresa en la Policía lo hace obligado?, no, lo hace por su historia, lo mismo ocurre con quien queda asimilado a las Fuerzas Armadas.
Pero como elige por el no ?, la parte de la población que no esta de acuerdo.
Que no quiere, por que no puede acostumbrarse a empuñar un arma.
Que no quiere, porque no se siente suficientemente capaz de desempeñar ese rol.
Que no quiere porque no quiere y ese también es un argumento valido.
Dr. Alfonsín, yo lo respeto, su persona inspira eso y también seguridad, confianza, protección y capacidad de decisión.
Se que no es fácil, se que hay presiones, aunque no las conozca las imagino. Pero también se que usted quiere abolir el ingreso obligatorio.
Ojalá este mensaje, que humildemente le dirige una madre y ciudadana argentina, que no dudó nunca de sus intenciones, de sus proyectos y se convirtió en la medida que puede en portavoz de sus ideas, le llegue de alguna manera…….
Una madre argentina como tantas que no quiere mas imposiciones, ni para ella ni para sus hijos.
Ojalá pueda arbitrar los medios para que en este camino de democracia se haga la voluntad del individuo. Que la elección de sus actos sea exclusivamente responsabilidad de ellos.
Como van a poder elegir por medio de la urna quien quiere que los represente, sino pueden elegir que hacer con su ingreso o no por el año que les toca estar bajo bandera.
Ojalá pueda!. Se que no le faltan ganas, ni voluntad. Nosotros lo apuntalamos, pero precisamos que usted de la pitada inicial.
Se despide esperanzada una madre argentina.
Recién cuando brutalmente en Zapala, asesinaron al soldado Carrasco, el Dr. Menem en 1993 abolió la obligatoriedad.
0 Comments:
Post a Comment
<< Home